jueves, 12 de marzo de 2020

En disciplinada postura.


La tónica se basaba en equívoco imperfecto de un océano caótico donde hacer valer su amor. El tiempo se mostraba drástico, el final llegaba, en película trucada. 
La fábula tomaba forma y el paréntesis cerraba distancias en las páginas de un periódico célebre que vomitaba crónicas anunciadas. Ellos, en romántica postura, se mostraban ausentes de aquello que a su alrededor sucedía. La cerámica del parque fue testigo de su osadía.

Lola Fontecha

domingo, 2 de febrero de 2020

Lo ves??


Pincelada a pincelada, el agua dio forma atemporal al sueño. Ven, dame la mano, vamos a descubrir el misterio del amor. Encajarán las piezas en un puzzle zancadilleado y tú, por fin verás mis ojos al otro lado de la puerta.

Hay imágenes a las que no puedes poner nombre, aún cuando la hicieras tú, ello sería sacrilegio.

martes, 28 de enero de 2020

La atención es lo que cuenta...



La vida brota y tú sabes cuanto me gusta beber de ella. Hoy principias un antes y un después, al sentir muy cerca el camino por andar y yo, apartaré las malas hierbas para que acomodes tus ojos al paisaje que te espera.

viernes, 27 de diciembre de 2019

FELICES FIESTAS Y UN 2020 PLENO DE SUEÑOS CUMPLIDOS.



Os deseo felices fiestas y un 2020 cargado de Igualdad y Esperanza en la mochila de los pasos dados.

NOS VEMOS POR EL CAMINO DE LA VIDA.
MIENTRAS LLEGA EL REENCUENTRO, 
SED FELICES.

sábado, 29 de junio de 2019

Lola Fontecha en modo naturaleza agonizante.



Adios al tic tac del reloj.


Vomito el veneno que me insuflas 
en acompasado escarnio
y pierdo el sentido
con el fuego provocado.

Tus golpes certeros a mi existencia
te restan vida y no te enteras.
Y no lo entiendo 
ya que soy latido en tu cuerpo.

Me matas, 
me maltratas, 
y me abofeteas en la cara
con el plástico en el que envuelves
la vida que llena tu mesa.

No, no lo entiendo,
muerdes la mano que te da de comer
y me pisas tan fuerte,
que me dejas sin aliento.


jueves, 25 de abril de 2019

Llamaste como sin querer.


Posaste engalanada de verde, llamaste mi atención y leí tu poema dando vueltas de tuerca a las letras que nos marcan el camino. En ese instante, el verso floreció otorgando la belleza que te correspondía.

Buen día, mundo, hoy más fuerte si cabe el amor debe estar posado entre los segundos que marca el reloj.